Las regatas se pueden enseñar
A los padres, a los patrocinadores y al ayuntamiento. Una pantalla con la flota moviéndose explica lo que hace el club mejor que cualquier memoria anual.
Para clubes
Un club pequeño compite por socios con el club de al lado. Lo que se ve desde fuera es lo que lo hace grande, y una regata que no se puede enseñar es una regata que no existe para nadie que no estuviera allí.
A los padres, a los patrocinadores y al ayuntamiento. Una pantalla con la flota moviéndose explica lo que hace el club mejor que cualquier memoria anual.
Pública, con la clasificación y el replay, que se puede compartir y queda para la temporada siguiente. El club acumula temporada tras temporada un archivo que antes no tenía.
Que es exactamente lo que hace falta cuando alguien reclama una salida o el paso por una baliza. Los datos están; la decisión sigue siendo del comité.
Ven su regata como ven un partido. Para una escuela de vela eso es la diferencia entre una actividad y una afición.
Con una prueba. Ni contrato de temporada ni instalación: se monta en una regata concreta, está todo el equipo que hace falta, y el club decide después.
Está publicado, con las cifras delante: una cuota al mes según cuántos aparatos necesites, con las regatas, las mangas y los entrenamientos incluidos. No se paga por evento, así que la sexta regata del trimestre cuesta lo mismo que la primera.
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