Ir al contenido
SailRadar

Lo que antes no se veía

Hasta ahora, de una regata solo quedaba el orden de llegada

Con las posiciones de todos guardadas cada pocos segundos se pueden responder preguntas que antes se discutían en el bar sin pruebas. Estas son las que responde hoy el visor.

Corredor de ceñida y laylines

Sobre el mapa se dibuja hasta dónde compensa alargar cada bordo. Pasarse de layline es navegar metros que no acercan a la baliza, y es el error que más tiempo regala en una ceñida.

Trazadas coloreadas por velocidad

La misma trazada, pintada por lo que marcaba el GPS en cada tramo. Se ve de un vistazo dónde se paró la embarcación y dónde tiró, sin tener que leer ningún gráfico.

Viradas y trasluchadas contadas

Cada cambio de amura queda marcado en el mapa. Quien hace muchas recorre menos distancia pero pierde velocidad en cada una; quien hace pocas, al revés. Con el número delante, la conversación deja de ser de opiniones.

Dos embarcaciones, lado a lado

Se eligen dos y se ve, tramo a tramo, dónde una ganó tiempo a la otra y cuántos segundos dejó ahí. La diferencia final casi nunca se hace donde la gente recuerda.

Viento deducido de la propia flota

El rumbo de todas las embarcaciones a la vez dice de dónde viene el viento mejor que cualquier previsión: si la mitad va a una amura y la otra mitad a la otra, la bisectriz es el viento.

Los tramos, uno a uno

Cada tramo entre balizas con su tiempo, su velocidad media y los metros de más respecto de la línea recta. Es donde se ve quién navegó menos para llegar igual.

38°

La que apuntaba más alto ganó

En la manga 2 de Cubelles, la embarcación ganadora ciñó de media a 38° del viento. Las otras dos, a 45° y 47°. Eso no se ve desde la playa y el GPS lo mide.

Una cosa que NO dibujamos, y por qué

Mucha gente pide la «trazada ideal» sobre el mapa. En una ceñida con viento estable no existe: todas las rutas que se quedan dentro de las laylines recorren la misma distancia, se dé una virada o siete. Lo que cambia el resultado es apuntar más alto, ir más rápido, no pasarse de layline y no perder metros en cada virada — y todo eso sí lo medimos. Dibujar una línea y decir que es la óptima sería inventarse una precisión que los datos no tienen.