El ángulo bueno a favor
La traza dice a cuántos grados y a qué velocidad fue cada uno, y quién llegó antes a la baliza de sotavento haciendo más camino. Es la discusión de siempre, con los números delante.
Hobie Cat y catamarán ligero
En un catamarán manda el viento aparente: a favor no se navega en popa cerrada, se abre y se trasluchan ángulos. Cuál es el ángulo bueno cambia cada día, y es justo lo que se ve en una traza.
Se vara en la arena y se sale desde la playa, sin puerto ni grúa. El Hobie 16 se navega entre dos, con trapecio; los modelos pequeños, solo. Es rápido: la flota se estira mucho más que en vela ligera y desde tierra se pierde de vista antes.
La traza dice a cuántos grados y a qué velocidad fue cada uno, y quién llegó antes a la baliza de sotavento haciendo más camino. Es la discusión de siempre, con los números delante.
A esa velocidad la diferencia se hace en pocos segundos y en un tramo concreto. Comparando dos catamaranes lado a lado se ve en cuál.
Cada cambio de amura queda marcado. En un catamarán cuestan más caras que en un patín: se ve la velocidad que se pierde en cada una y cuánto se tarda en recuperarla.
El aparato va atado a bordo, fuera del paso del trapecio. No necesita corriente ni electrónica, así que sirve igual para un Hobie 16 que para un catamarán de escuela.
Todavía no hemos seguido ninguna regata de Hobie Cat. El aparato es el mismo y no depende del barco, así que funciona igual; lo que cambia es qué mirar después. Si tu club navega en esta clase, la primera la montamos con vosotros.
Se reparten los aparatos antes de salir y se recogen al volver: no cambia cómo organizáis la regata. Si prefieres verlo antes de decidir, escríbenos y lo montamos en una prueba vuestra.
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